Educación en tiempos digitales

El vago de Mark Zuckerberg no culminó la universidad, dejó el sueño de muchos, dejó su carrera en Hardvard. Aún así ocupa el puesto 4 de la lista Forbes con US$ 51.4 billones en su cuenta. ¿Cómo entendemos estas cosas? ¿No terminó la universidad? ¿US$ 51.4 billones de fortuna? ¿Hay algo oculto? ¡No! ¡no es un hack, es algo muy real!

No busquen algo raro en el proyecto Facebook. Es uno de los ejemplos más cercanos de que lo digital rompe la fórmula de éxito al que se sometieron nuestros padres. Ir a la universidad, obtener un título, un trabajo, una familia y jubilarse. Este camino de éxito cada vez está más muerto para lo digital.

Sabemos que en lo digital y todas las habilidades que se necesita para crear proyectos en esta área no están en las aulas de la academia. Exige una nueva forma de encarar la educación. La velocidad que exige este nuevo mundo es imposible de seguir desde las universidades. La extrema burocracia de las viejas instituciones para actualizarse las hace obsoletas para lo que el ecosistema digital demanda.

Si este problema se puede ver en universidades como Hardvard u Oxford, no empecemos a hablar de las entidades educativas de Latinoamérica o Paraguay porque no estamos para perder el tiempo en debates que solo nos quitan minutos valiosos que podríamos estar usando en capacitarnos. Dejemos las reformas de mallas curriculares a gente que aman la contabilidad, economía o ciencias políticas, las cuales no tiene el factor tiempo soplándoles en la nuca.

La cuestión es mucho más urgente si hablamos de personas que buscan capacitarse o formarse en marketing digital, diseño de interfaces, programación, ciencia de datos o cualquier otro tipo de capacidad que en este momento está demandando el ecosistema digital.

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La generación de la transición

El ancla que muchos tenemos es la presión de ir a la universidad y concluirla. Es el peso que muchos estamos llevando, pero esto no significa para nada que hay un reniego por parte de la juventud a la formación o al habito de adquirir nuevas capacidades. Esta generación que transita por una época de ruptura en la educación solo está adquiriendo conocimientos de forma distinta.

Para carreras como comunicación o marketing, tal vez son más beneficioso los recorridos por pasillos de las universidades y los debates entre colegas que se actualizan constantemente con lecturas como La Revolución Horizontal, que trae consigo conceptos que tardaran años en entrar a las aulas, la verdadera universidad, para muchas carreras está fuera de las cuatro paredes.

Pero esta generación no puede esperar a que cambien las cosas en las clásicas estructuras educativas, de hecho no lo está haciendo, la está creando en las agencias, en sus pequeñas empresas, en sus cuartos frente a una PC, fiel al estilo de Mark Zuckerberg en Hardvard. La generación actual está en búsqueda de su unicornio o vaca púrpura.

Tal vez estamos presente ante una de las generaciones más motivadas. Donde actores como Andrés Oppenheimer gritan ¡Crear o morir! dando claves para el avance en Latinoamérica, escritores como Walter Isaacson que registran las palabras de Steve Jobs o nos invita a recorrer la historia de la tecnología no por los hecho, sino por las personas que la gestaron y hasta inversores como Peter Thiel que rompe todo diciendo que lo elemental es pasar de Cero a uno.

Esto hace que la piel de todos esté más curtida para afrontar tomar su sueño y tomar una decisión sobre la universidad, dejarla o culminarla para mostrar a sus padres que de mucho no le ha servido.

La nueva forma de educación

¿Cómo Elon Musk supo de cohetes? El cofundador de PayPal, CEO de Tesla, fundador de SolarCity, creador de HyperLoop, impulsor de OpenAI, se informó sobre cohetes leyendo todos los libros que tenía a mano y formó Space X, la empresa que planea llevar al ser humano a Marte en el 2020.

Y de eso va la formación en el área digital. La voluntad de uno para decidir seguir lo que siente y llama pasión, apoyado en materiales técnicos tales como libros, eBooks, videos, podcasts, etc y con ello agarrar el toro por las astas para actuar con el viejo método de prueba y error.

Conocer la dinámica de Lean Startup mediante el libro de Eric Ries o un curso online ya es cuestión de gustos. Saber cómo crear valor para un emprendimiento o realizar un modelo de negocios con la metodología canvas, la que se aprende en 8 módulos gratuitos o leyendo el libro de Alexander Osterwalder, hoy es cuestión de voluntad.

Pero personajes como Elon Musk o Mark Zuckerberg la tuvieron mucho más complicado. Tuvieron que rebuscarse dentro de lo que tenían a mano y no contaron con la facilidad que googlear y encontrar en cuestión de segundos las respuestas a ciertas cosas que demandaban complejidad. Antes la información estaba esparcida, hoy están más condensadas, condensadas en las nuevas aulas.

Las nuevas aulas

Se puede decir que la computadora es el campus de la nueva institución educativa, donde solo basta googlear para encontrar las aulas adecuadas para aprender lo que sea. La complejidad de estas aulas pueden ir desde la información que recibimos vía redes sociales como YouTube, espacios de colaboración como Wikipedia, foros como Reddit o plataformas de videos gratuitos enfocados en la educación como Coursera, Khan Academy o UniMOOC.

También es frecuente ver a gente pagar cursos a plataformas especializadas en ciertos temas. Este puede ser el caso de Domestika, una web que brinda cursos de diseño, así también para temas de programación se puede pagar cursos de Platzi o para marketing, existen especialistas como Vilma Nuñez que también da capacitaciones en Bloonder Academy.

Pero no todo es digital, también las plataformas de intercambio cara a cara están más que alineadas con la nueva forma de adquirir conocimientos. Las charlas TED son un claro ejemplo. Donde cada uno puede ir y aprender un concepto nuevo que puede cambiar la forma de encarar ciertas cosas. Además, eventos como MKTrends que trae al Paraguay referentes en nichos como el marketing y negocios o el 2i que se centra en la publicidad, son espacios que deben ser copados para escuchar las experiencias de quienes están en el frente de batalla en ciertos sectores.

En el marco de aulas actuales también se puede encuadrar el Icon U o Gramo que son eventos de motivación con base en experiencias de diversos sectores y no dejar fuera a actividades como Ñañe‘e Digital, que hace de aula más híbrida entre charlas cortas y talleres.

Los ídolos también son parte de estas nuevas aulas. Seguir a cierto referente en tal o cual tema es una práctica elemental para formarse en la era digital y los ejemplos pueden ser de los más variados. Desde leer a Seth Godin o interactuar con Gaby Castellanos para conocer un poco más de la visión actual del marketing no cuesta nada. O si lo tuyo es programar, puede seguir a Richard Stallman o recordar a Aaron Swartz. O apostar por inspirarse para el diseño gráfico con Milton Glaser o tomar una escuela clásica como el Bauhaus y terminar en Dieter Rams.

No pares y cruza conocimientos

Walter Isaacson cree que la cruza de las ciencias duras con las blandas pueden hacer de alguien una persona más que genial. Este autor dice haber visto esto en genios como Steve Jobs (Diseño y programación), Ada Lovelace (Poesía y programación), entre otros. Así que teniendo las herramientas a un salto de mano y las aulas abiertas, la recomendación más clara de uno de los emprendedores más destacados de Latinoamérica, John Freddy Vega, CEO de Platzi, es combinar conocimientos.

Si tu campo de acción segura es el marketing, ¿porqué no explorar un poco de programación para formarme como Growth Hacker? Tal vez lo tuyo es la programación y saltar a aprender de diseño de interfaces puede hacer de tu perfil un creador de sitios 100 % perfectos o app increíbles. Puede que las estadísticas y el análisis de datos sea tu fuerte, que combinado con conocimientos de la dinámica de las startup te convierta en un emprendedor nato.

Cruza no solo conocimientos del campo digital, prueba filosofía, química, física, leyes, lo que sea, pero no dejes de capacitarte para complementar tu perfil según lo que buscas y si no se da, sigue capacitándote y cruzando cuando en el fondo, te encuentres a ti mismo, ese personaje que logra las cosas que se propone, pivoteando de aquí para allá, de conocimiento en conocimiento.

Dos caminos para agregar valor al mundo

Siempre hay alternativas y en la actualidad dos caminos se abren. Uno es la clásica de seguir una carrera universitaria, hacer posgrados, ir por el doctorado y cerrar el ciclo con un trabajo como PhD para aumentar un poco más el conocimiento de la humanidad. Este es un método seguro y funcional, comprobado por la carga de años.

Pero el segundo es menos formal. Hay veces que lo rechazan por parecer empírico, pero que por los ejemplos que vemos, también pueden llevar a cosas grandes. Elon Musk pasó de PayPal a Tesla o Space X, con una innovación tremenda que hizo agrandar el conocimiento humano, pero antes tuvo que ir y venir, perder a su familia y casi quebrar.

Cualquiera de los dos métodos es bueno, pero si te gusta la adrenalina, las charlas, lo digital, el aprender lo que uno siente que debe aprender, ama la incertidumbre, el riesgo, leer libros por placer de conocer, entonces, en la ruta dos, te esperamos.

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Tecnología, marketing y creatividad. Anfitrión de #DailyMil.

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