Marketing

¡Sacate la camiseta!

Muchos no creen que el marketing tenga tanta fuerza, pero es uno de los causantes de que hoy a un jugador que se quita la camiseta al festejar un gol se lo sancione con tarjeta amarilla. Para ser sinceros, el marketing no fue el único argumento, pero fue el más fuerte.

Esto se debe a que Jerome Valcke, que en ese momento de proponer la regla de amarilla por ese tipo de festejo, era director de marketing de la FIFA. El sí de las autoridades se dio muy rápido e incluso años después, Jerome fue ascendido a Secretario General de la institución a lo dijo que era un sueño para él.

¿La razón? Según las reglas es un acto antideportivo. Jerome en su momento se apoyó en el festejo del uruguayo Diego Forlan, que cuando marcó un gol para el Manchester United, lo celebró con tanta euforia que regaló a la hinchada su remera. 

Forlán jugó un buen rato sin su remera, ya que el equipo de asistentes del Manchester United no encontró rápido la camiseta. Parece incluso tener lógica el argumento de Jerome Valcke. 

Pero si nos basamos en experiencias posteriores, no vemos que esto se haya repetido, los jugadores cuidan donde dejan sus remeras, los asistentes están más atentos y por sobre todo, no parece algo antideportivo. ¿Hay algo más atrás?

Marketing y libertad de expresión

Como periodista, Valcke sabe el poder lo mediático, así que la propuesta pesó sobre Diego Forlán un buen tiempo. Pero se sabe que la FIFA no hace las cosas si es que no hay plata de por medio, eso es algo que nos quedó bien claro con el FIFA Gate.

Existen dos razones claves para esto. La primera viene del marketing, a las marcas no les caía bien que en el momento en que sus logos o pautas más se podrían destacar, el festejo les anulaba. Y en segundo motivo era la libertad de expresión, el festejo de quitarse la remera se usaba para mostrar mensajes en un momento donde eran el foco de la atención.

Recordemos a Zlatan festejando con 80 tatuajes reclamando el hambre en el mundo con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas.

El primero es por la caída de pautas. Las marcas que se manejan de forma arcaica piensan que los impactos publicitarios es el único modo de de generar alcance o recordación de marca. Es una evidente carencia de creatividad, no pensar en el contenido o simplemente no tienen ganas de pensar en cosa originales.

La segunda excusa es que el festejo se convertía en una forma de expresión, muchos aprovechaban la ocasión para mandar mensajes político, sociales o de marcas que no tenían pauta en la liga. Es un evidente corte de expresión, donde tal vez algunos podría hacer referencia a temas sensible, por citar: FIFA Gate.

Lo que duele

Es un caso que nos hacer doler por todos lados. Primero la culpa que le echaron a Diego Forlán, segundo el facilitar el marketing de impactos, tercero reprimir una forma de expresión y por último, es un reglamento propuesto por uno de los más corruptos de la FIFA, Jerome Valcke, sobre el cual pesa unos 10 años de suspensión y fue hallado culpable de corrupción en el FIFA Gate.

Por sobre todo, el festejo del gol es uno de los momentos más emotivos del deporte rey, tal uno de los más irracionales del ser humano, uno de los que no solo quien marca explota de felicidad, sino también el director técnico, los suplentes, los titulares, el público que fue a la cancha, el que se quedó en el bar o en la casa, etc.

Marketers mediocres y funcionarios corruptos nos están haciendo creer que una forma de expresar emociones es algo antideportivo. No hay nada malo en expresarte de esa manera #SacateLaCamiseta.

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Vivo en una habitación roja | Marketer | CMO en RugerAcademy| Co-fundador de MNML y Ñanee Digital | Juego #PUBG | #NosVemosEnElFuturo

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